Hace 15 años que me dedico profesionalmente al apasionante mundo de la voz, como periodista, locutora publicitaria, actriz de doblaje, cantante y presentadora. Sé lo importante que es tener nuestro preciado instrumento en perfectas condiciones, ya que si no está saludable, imposibilita o dificulta el trabajo vocal.

Las cuerdas vocales son sensibles a múltiples factores: malos hábitos, alimentos irritantes o que causan mucosidad, agentes externos perjudiciales… Conviene que conozcas qué las puede dañar y beneficiar.

Como apasionada de lo natural, en este libro digital he querido recopilar los mejores remedios naturales, además de aportar una visión más amplia con cuidados holísticos.

Descubrirás el maravilloso mundo de las hierbas medicinales, las flores de Bach, la aromaterapia con aceites esenciales, la vaporterapia, la digitopuntura, la gemoterapia, los pranayamas, el chakra de la garganta, meditación… Además de recetas para mejorar el sistema respiratorio, desinflamar las cuerdas vocales y calmar el sistema nervioso.

Muy pronto estará a la venta.

Si estás interesado y quieres ser de los primeros en tenerlo, puedes enviarme un e-mail a lauraondiviela@gmail.com o mandarme un mensaje a través de WhatsApp o Telegram al 633 362 175.

Te invito a seguirme en Instagram: @laura_ondiviela

Un fuerte abrazo.

La voz, ese maravilloso instrumento del que disfrutamos y con el que algunos nos ganamos el pan.

Para cuidar la voz lo principal es no forzarla, no abusar de ella, beber bastante agua, no fumar, no carraspear ni susurrar, respirar adecuadamente y descanso vocal. Por supuesto, calentar y mantener una buena técnica vocal garantizan que podamos hacer uso de la voz sin dañarla.

Además, los foniatras aconsejan evitar algunos alimentos que producen reflujo gástrico, deshidratan o bien, irritan las delicadas cuerdas vocales. Es decir, el alcohol, la cafeína, el picante, los caramelos de menta… También los lácteos o alimentos grasos, ya que generan mucosidad en la garganta, o sea, se ensucia el sonido.

Ahora bien, ¿quieres saber qué remedios naturales son los más poderosos para desinflamar las cuerdas vocales? ¡Aquí los tienes!

Mi remedio favorito es el jengibre. Lo tomo en infusión, en smoothies y masticado fresco como si fuera un caramelo. Si para ti resulta muy fuerte, otra idea es cortar rodajas y ponerlas en agua. De esa forma, no será tan fuerte cuando lo tomes. Pero mi consejo es que te acostumbres a su picor porque tiene muchísimos beneficios para la salud. Desinflama eficazmente, además, es un potente antibiótico y antiséptico. Alivia el dolor de garganta y elimina la mucosidad.

Otro remedio es tomar infusión de erísimo o de romero. Las hierbas antiinflamatorias van muy bien. Eso sí, no tomes las bebidas muy calientes, ya que irritan las cuerdas vocales.

Una forma de hidratar las cuerdas fácilmente es dándote una ducha caliente e inhalar el vaho durante unos minutos. Puede ser muy práctico por la mañana. Nada más levantarte, bebes medio litro de agua y después vas calentando la voz, mientras te das una ducha caliente. ¡Estarás listo/a para cualquier grabación! 😉

Otra opción es hacer los tradicionales vahos en una cazuela y cubriendo la cabeza con un paño. Mucho mejor si añades unas hojas de eucalipto. ¡Abrirás tus fosas nasales al instante!

Hacer gargarismos es otro de los remedios de toda la vida para la garganta. Puedes agregar bicarbonato a un vaso de agua o bien, añadir sal. Hay quien prefiere hacer gárgaras con agua de limón y miel. O con agua y vinagre. ¡Tú decides!

Si quieres más ideas, puedes visitar mi canal de Youtube “Naturalmente”:

Espero que estos tips sean de ayuda. Me encantaría saber qué trucos son los que sigues para cuidar tu voz. ¡Espero tus comentarios!

❦ Feliz otoño 2019 ❦

Sígueme la pista: @laura_ondiviela

Puede sonar místico o fantasioso, pero sí, creo que la meditación puede ayudarnos a mejorar la emisión de nuestra voz. ¿Por qué? Muy sencillo, para producir sonido, implicamos a nuestro cuerpo. Por lo tanto, las emociones que sintamos nos pueden hacer estar tensos o, por el contrario, relajados. Así que nos conviene saber gestionarlas para ser felices y no tensar la voz con penas.

El ritmo diario y las preocupaciones a menudo nos hacen sentir ansiedad. Sin duda eso afecta a la tensión muscular de nuestro diafragma, hombros, cuello… y de las preciadas cuerdas vocales.

Hoy en día todos, en mayor o menor medida, sufrimos de estrés. ¡Por eso es tan necesario parar, dedicarnos unos minutos a nuestro bienestar y simplemente, fluir en el AHORA!

Este 2019 uno de mis propósitos fue incorporar la meditación a mi vida. Me apunté a un reto de 21 días meditando en un centro budista. También me gusta leer sobre desarrollo personal. De hecho, recomiendo los libros de Osho y Deepak Chopra. Me encantó “La Conciencia” de OSHO, que habla sobre la importancia de vivir en el ahora.

Tan solo dedicar 10 minutos al día a meditar (aunque al principio cueste mantener la concentración y nos invadan los pensamientos) puede marcar una gran diferencia. Poco a poco comprobarás como tienes mejor manejo de las emociones porque ganas en conciencia. Se trata de ser testigo, de presenciar sin juzgar. En definitiva, de fluir en este momento.

Y eso es fantástico a la hora de ponerte delante de un micrófono porque vas a controlar mejor la ansiedad, tu respiración será calmada, sabrás estar centrada en lo que tengas que crear y la voz va a sonar mejor. Sin tensión todo va sobre ruedas.

Merece la pena practicar. Ahí está la clave, en la perseverancia y constancia. Uno de mis canales favoritos es “Bombones para el alma“, su voz es pura paz y ayuda a sanar. Pero en Youtube hay muchísimos para empezar a crear el hábito zen y transformar tu vida.

Gracias a Youtube podemos disfrutar de meditaciones guiadas como ésta de Gaia, genial para principiantes:

Espero haber plantado la semilla que haga florecer en ti la curiosidad por meditar y conocer sus diferentes técnicas. Puede parecer una moda, pero en Oriente se lleva practicando desde hace miles de años. Creo que en Occidente hay una gran necesidad por alimentar el alma. De ahí que lo hayamos adaptado a nosotros. En cuanto compruebes los beneficios, seguirás en el camino. Ojalá que para toda la vida. ¡Que lo disfrutes! ❤